UNA LEY CONTRAPODUCENTE Y ARBITRARIA EN CUBA

viernes, 11 de febrero de 2011

UNA LEY CONTRAPODUCENTE Y ARBITRARIA EN CUBA

 
Por: Reynaldo Villafaña Villavicencio
 
Camagueypress. 9 FEB 2011. Ante todo es oportuno indagar sobre los orígenes, las causas y los antecedentes de la promulgación de esta ley de Peligrosidad Social, que a todas luces injusta. Toda forma parte del terrorismo de estado vigente en la isla, cuyo objetivo fundamental es infundir el terror revolucionario a sus enemigos, a los que  declaran contarios del pueblo dando una imagen falaz de que gobernantes y gobernados son partes de un mismo grupo, algo descabellado que algunos creen.
Estamos obligado a reconocer que el origen de esta ley absurda vine producto de la existencia de una corrupción administrativa, que asola todas las empresas estatales. Al pasar el tiempo ha crecido el número de corruptos y malversadores, que hurtan desvergonzadamente al gobierno, al que aplauden públicamente con doblez, cuando este convoca a sus ridículos actos de reafirmación revolucionario.
La causa fundamental de esta corrupción generalizada está en la pobreza en la que está inmersa la sociedad cubana, la labor de delincuencia organizada no está dirigida solamente hacia el estado, la población civil también es víctima de este creciente latrocinio, que se expande tenebrosamente con celeridad sobre todo el territorio nacional, como una plaga que lo corroe todo. Llenándonos hacia una enorme crisis de valores.
Existe en Cuba una total falta de protección ciudadana, las personas generalmente no hacen denuncias al sistema judicial por qué no confían en el, muchas veces resulta que el ladrón es un agente policial.
Proliferan los delincuentes comunes graduados en las cárceles cubanas, los centros de corrupción, donde se titulan los mafias organizadas que operan impunes en los barrios y ciudades, de los que no queda otro alternativa que defender los bienes con un garrote entre las manos.
El desconté popular crece ante la ineptitud de los órganos policiales que apresan a pocos de los que todos saben que están acostumbrados a delinquir, en ocasiones se omiten la información de los hechos delictivos, ya que se ha establecido por el gobierno que mientras menos delitos se realicen en el territorio de un jefe de sector policial, más positiva será su evaluación como agente público.
La incapacidad policial para apresar a los delincuentes trajo consigo una solución salvadora “la ley de peligrosidad social” la que sanciona el posible delito de aquellas personas consideradas antisociales, con antecedentes penales o no. Como es común en los gobiernos totalitarios. El nuestro tiene organizado todo un sistema de delatores, que espían a los que andan en ilegalidades para la mantención de sus familias y no a los delincuentes, así como a los disidentes y opositores, que además de la vigilancia vecinal, son victimas al igual que los ladrones, de esta ley que apresa a cualquiera sin siquiera violar las propias leyes.
Estos comités de delatores conocidos por la sigla (CDR) están encargados junto con la fiscalía, las prisiones y los cuerpos policiales de brindar información de si algún ciudadano de su área de vigilancia merece ser enjuiciado como peligro social. Como se comprenderá no importa si usted comete delito o no, puede el ciudadano ser condenado, aunque no existan pruebas de que haya violado la ley, se acusa de delitos sin que se pueda probar la culpabilidad.
Muchas familias cubanas a lo largo de todos estos duros años de gobierno autoritario han sido víctimas de la injusticia de un sistema judicial político, que presenta y defiende los intereses de su partido declarado irrevocable constitucionalmente. Cuba cuenta con una gran población penal, víctima de las perores condiciones carcelarias, además de existir un elevado índice de personas que por una razón u otra han sido encarcelados, en granjas abiertas, así como en prisiones cerradas.
Si bien es cierto que muchos ciudadanos han sido encarcelados por no cometer delitos, debemos resaltar que esta ley de peligrosidad social ha servido para encerrar a muchos opositores y disidentes que luego han sido declarado por amnistía internacional como prisionero de conciencia, porque es un delito pensar libremente y oponerse con las ideas a un gobierno que ha esclavizado ideológicamente a su pueblo, imponiendo una ideología importada, donde es punible hacer uso de los derechos y libertades públicas.
Es necesario, que la opinión pública nacional e internacional se sume a la condena de esta ley, que viola los preceptos legales, es importante el rol que esta juega para que se pueda derogar en breve plazo una ley injusta que solo sirve para reprimir al ciudadano.
A los interesados: Por la importancia y el desarrollo del periodismo en Cuba. De acuerdo, con el déficit de periodistas en la Ciudad Camagüey. Se une abiertamente a la Agencia Camagueypress, el Sr. Reinaldo Villafaña Villavicencio.
Alejandro Cabrera Cruz
Director

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